Prólogo a los ciento once poemas que se encierran en este Gota a Gota

LÁGRIMAS APARTE

Nada fácil resulta, juntar, con cierta gracia, ciento once palabras que prologuen a un padre, al propio prólogo.

Supongo más casos de poesía como desesperado salvavidas, como último examen al suicidio. Aprobado en esta ocasión por los (pocos, ya) pelos y quien sabe por qué otras insomnes madrugadas.

Ciento once amargas gotas de amor pentagonal de Antonio Ballesteros, Fénix de difícil lectura para el hijo de Josefina ("Aún creo que volverás"); para ese chico "que ha volado"; para el nieto de su madre ("tan vieja y arrugada y tan hermosa"); para ese catalán en Ciudad Real ("tiznao, asadillo y gachas") y para un extraño de Jailú ("luna, sol y estrella").

JORGE BALLESTEROS RECIO