¡ Jilguero ¡, mi compañero

 

Pajarillo,

si sois mudos en las noches,

¿por qué en tu palo me miras

y me cantas cuando escribo?

Más que yo conoces jaula

y aún así quieres que olvide

y me das trémolo y trino,

mientras repasas tus plumas,

¡ jilguero  ¡, que mal te cuido.

Que no te corto las uñas,

que se fue quien te bañaba

y te regalaba verde

mirando si te picaba.

Sólo conoces barrotes,

agua, alpiste,

el humo de mis cigarros

y en el balcón pocos días,

escasa cuota de aire.

Y tú te das en escalas,

en sí bemol, in crescendo,

cuando otros duermen y sueñan,

que hacen sus nidos y vuelan.

¡ Pajarillo ¡

¡ Mi  jilguero  ¡

Ye eres viejo.

¡ Compañero !