Quiero fundirme en ti y que me sientas.

 

Quisiera ser el aire

que a tus pulmones llevas.

Estar dentro de ti

y en tu cerebro ser neurona,

o glóbulo en tu sangre,

viajar por tus arterias

y verte el corazón.

Sentirlo como late

y acurrucarme allí,

junto a la aorta

y oírte leer un verso mío

y ver si se te acelera el pulso

y corre la sangre más aprisa.

Que no sé si sabes mis llamadas,

a través de lo metálico del frío que nos separa,

del alambre, que no sé si distorsiona

mis gritos de amor y mi agonía,

o de el punto, la hora, que se pasa

y el mensaje que te lanzo, no lo alcanzas.

Estos versos,

que han de ser beso al oído,

con tus ojos, míralos Jailú querida.

que resbalen,

calientes a tus labios,

diciéndolos despacio

y me llene el calor

tu sístole alterado.

Que quiero fundirme en ti

y que me sientas.