Tus labios, cara y tus ojos

 

¿Sabes?

Me saben a miel tus labios,

calientes de fuego y llama,

cortos en boca pequeña

para el amor que derraman.

Y tu cara es terciopelo,

para encuadrar en mis manos

y rozarla con los labios,

en suaves y cortos besos

y esbozar mil arabescos

entre lo inmenso y la nada.

Y emborracharme en tus ojos,

tus ojos que son destellos

de faro en roca vacía,

destellos de faro solo

que busca barco que acoja

su luz blanca que se escapa.

Voz de aviso y de llamada,

de querer darse y vivir,

de angustia desesperante

y apasionada gacela

que del peligro se escapa.