Soñemos

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,

hoy llega al fondo de mi alma el sol;

hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado

! Hoy creo en Dios ¡

G. A. Becquer

Eres mi carcel de amor y carcelera

y reja de mi celda y celda mía

y rayo de luz que la atraviesa,

y alumbra, y difumina

ese espacio de recta en que te envuelves,

quebrándote en colores.

Tu sed de amor me vivifica,

reanima mi yo inanimado,

me hace sentir útil fontana

para que brotes fresca y pura

y se apague y se calme

en mi río de agua cantarina.

Y poste hundido firmemente

en la argamasa de tu amor más entrañable,

quiero ser, para que puedas agarrarte

y puedas caminar libre de dudas,

segura y sin temores,

siendo orgullosa el aire

que hará caminar mis velas.

Y así: yo timón, tú, viento,

navegaremos el mar,

nos bañaremos de estrellas,

y enredados nuestros ojos

ya nos dormirá la luna.

Tú, me arrullarás con besos.

Yo con caricias de nanas.

Besaré suave tus ojos

y allá en lo alto, el lucero

parecerá que enrojece,

y es que está oyendo el murmullo

muy tenue, lento y ardiente,

cariñoso, apasionado,

con ansia, suave y anhelo

de nuestros tiernos, !te quiero ¡

¡ Te quiero !, ! Cariño ¡, ¡ Amor ¡

y nos guiñará los ojos

y como don de quereres,

nos bordará nubes rotas

y quedaremos dormidos

soñando en nosotros dos.