Tu luz

 

Hoy me surte el verso a vuelapluma,

en rápido manar, desparramado,

viviendo aquellos fúlgidos momentos

de luz, que tanto no ha brillado,

de larga espera contenida,

de ese vendrá, que no sé cuando.

Se ha convertido la amargura en gozo,

y hoy van mis pies como flotando,

por este camino que has abierto

y esté río turbulento, arremansado.

Yo te prometo, con honor de hombre sincero

y no con juramento enamorado,

que he de arrancarte la congoja,

que alberga tu pecho desbordado

y he de calmar con mis caricias esa sed

que rompe tus labios resecados;

ese pórtico pequeño de tu boca,

que con angustia pide amor.

Y he de ser bálsamo en tu herida,

para que así todo borrado,

tu seas mi única Luna

y yo, tu único Sol, que deslumbrado,

aún bebe el sabor de esos primeros besos

y el íntimo contacto de ese abrazo

y ese tierno mirarnos tan de cerca

y ese aroma de fruto madurado.

¡Amor!. Te he sentido vibrar

y hoy he vuelto a vivir enamorado.