Entre el ir y el venir de la esperanza

 

Hoy tendría que destapar los cortinajes,

de esta depresión que me derrumba,

y mi habitación oscura y fría,

tratar de llenarla de sol resplandeciente.

Hoy no puedo guiarte en el camino

y mi guía habrías de ser !Lázaro mío ¡

pues de pasos seguros, haría traspiés

y esquinas de rectas avenidas.

Hoy no siento otra vez si el pulso late,

y no siento los pasos que caminan

y el olvido en que me encuentro no lo siento

y aún no siento si estoy vivo.

Pero anhelo soy, ansia de vida,

y quiero despertar y ser ruido de calle

y sujetar el viento y gritar:

!I! S O Y II!.