A mi esposa muerta

¡ Amor ¡

Aún creo que volverás,

porque ni me dijiste: !Adiós!

y dejaste en el aire tantas cosas:

No volviste tu carta,

de aquella partida inacabada,

y dejaste sin terminar

el crucigrama,

y la ruta

de aquel viaje que no haremos. ¡ Amor !

Te fuiste sin dolor y confiada, a descansar tus últimos dolores y huérfano de ti, me lleno de silencios.

Me enredo en tu recuerdo dulce y me arropo de ti. ! Amor ¡

Me pesa el arañazo de los días

y la soledad tan densa de las noches.

Y el venir..., y no encontrarte

y tu olor y tu calor

y hacia el fin de un camino,

aquella madurez que inauguramos.

¿Que haré solo?

¡  Amor !

!Quiero ir contigo !