Anhelo de infinito

Llevo mis veinte y pico de años

(mis veintiséis inviernos crudos)

desnudos de existencia.

Sin poder jugar a idealidades,

porque está rota la escalera de mis sueños.

Y la realidad es llana,

tan lisa como el insomnio.

Así, aún es más bello ver llover...

            ... que vivir,

porque vivir,

            no es dejar que nos pase la vida.

Como vivimos:

            tiene más vida un río dándose al mar,

tiene más vida la noche

al alcanzar el día

             y más la hierba al adornar la tierra

                 y más la luna y les estrellas ...

                    y el sol ...

                        y el cielo ...

             y el hombre es un ser muerto

             desnudo de existencia.

¡ Un clavo ¡ ...; ¡una argolla!...

¡ Algo ¡..., algo donde agarrarnos!

porque VIVIR ...

... no es dejar que nos pase la vida.