A Josefina

Porque es semilla,

no es lo más, que de ti me nazca un hijo.

Porque es soplo,

no es lo más, que me hagas suave con tus besos,

ni que pidas mis labios

como un hueco.

Porque debo, seré muro

y abriré mis puertas porque quiero,

y nos entraremos dentro de nosotros.

pero cuando la luna,

sea más blanca que nunca,

cuando el viento te cante en los oídos

y las estrellas jueguen a candiles,

deja que líe tu alma en mis dedos

y la adormezca de cuentos.

Ahora soy planta en tu tierra

y crezco a tu vera.

Ahora tendremos un fruto nuevo.

Dame agua, ¡Amor! y tendrás cielo,

pero si me arrebatas el aire,

si me quitas la luz...

¡Oh! ... ¡Amor!,

ten cuidado de mí...

                 si quedo ciego.