A Luisa María del Carmelo

Y tú, Luisa María,

        no sabes tantas cosas...

No sabes de mis sueños ( ensueños de poeta)

        ..., (mientras un pajarillo

        hacía su nido en mi corazón

        y la vieja canción del viento

        arrastraba mis suspiros)

¡ No sabes tantas cosas !...

        No sabes de mi aletear tras de tu vuelo;

        ni aún pensaste

        que quisiera ver

        la otra mitad a tus dos ojos.

No sabes:

        que a veces

        pregunté al azul de los cielos

        ¿ es su voz, el jirón de aquella nube ?

        su figura ¿es aquel rayo de sol,

        que quiebra la sombra en dos mitades?

¡ No sabes tantas cosas !...

No sabes,

        que a veces, entre el humo,

        creí ver tu figura: "Clavel" y "Diamante"

        bailando un viejo vals por bajo el Sena.

No sabes:

        que hubo un corazón,

        que quiso cambiarte sus latidos,

        que busqué la llamada

                        de tu mirada muda

        y solo encontré el eco

                        del denso de tus silencios

        y tú, sigues tu recta

        ajena a otros extraños respirares;

        más yo aguardo mi sino,

        y sigo conteniendo el clamor de unas escalas.

Y tú, Luisa Maria

...creíste saberlo todo

y..., no sabes tantas cosas.